En qué momento se nos fue la vida;
son esas fotos qué me lo recuerdan…
Quizás es el tiempo en el que he estado quieto y callado,
y sin poder hacer lo que más me gusta, aunque trato de realizar otras cosas.
O como dicen ahora… ¡hay qué reinventarse!
Quizás ya es tarde para mí retomar otros trabajos y olvidarme, aunque sea por un tiempo de lo que tanto me gusta.
El caso es que el tiempo pasa y más rápido de lo que esperaba;
me lo recuerda el espejo diariamente; me doy cuenta en los niños a los que he visto crecer.
Cuando veo a mis hijos ya tomando sus propias decisiones.
Con la tristeza de los amigos y familiares que ya partieron…algunos muy jóvenes.
El tiempo pasa; pasa de prisa y no lo puedes detener.
No me arrepiento de lo que he vivido y disfrutado, pero sí por los errores a los que quizás he cometido y herido a las personas, que quiero.
Soy y seré una persona muy agradecida con aquellos que un día me ayudaron, o simplemente me dieron esa fuerza para seguir adelante.
Y aunque el tiempo pasa rápidamente y el espejo revele tus años, tus canas, tus arrugas; o al ver las fotos de esos recuerdos.
De eso se trata la vida…vivirla
Quizás un poco más lenta, o con más atención al día a día para poder saborear y disfrutar cada momento.
Porque no estamos solos; hay familia, amigos qué te esperan para disfrutar de esas nuevas y viejas historias.
Soy una persona muy afortunada y aunque mi niñez fue complicada pero muy rica en valores y enseñanzas que me dieron mis padres y ese amor que me brindaron mis familiares y amigos, aquellos que pasaron por mi camino
Es por eso por lo que hoy me doy cuenta de que el tiempo pasa de prisa y siento un poco de nostalgia en mis recuerdos.
Pero eso no me detendrá a seguir adelante y eso también es para tí, querido amigo
¡No te detengas, sigue adelante!
Reinventémonos:
– Buscar nuevos proyectos
– Abrazar y disfrutar a los seres que te rodean.
– Y aunque el tiempo pasa rápidamente y ese espejo revele tus años, tus canas, esas arrugas o al ver esas fotos del recuerdo.
De eso se trata el hermoso tiempo vivido.
Quizás un poco más lento, con más atención al día a día para poder saborear y disfrutar con las viejas y nuevas historias y contarles a nuestros hijos y nietos y nuevos amigos.
Estamos vivos; y hasta que el destino marque nuestra partida, hay que seguir luchando con fuerza y perseverancia,
¡Por eso brindo por esos años qué pasaron y por los nuevos que Vendrán!.
Coco Kramer











